Todo
comenzó cuando yo estaba en el segundo semestre de Preparatoria. En ese
entonces yo era un chico extremadamente tímido y siempre me quedaba en
el salón en la hora del receso, no salía para nada y siempre veía pasar
una linda chica que llamó mucho la atención en mí y lo único que hacía
era mirarla ya que era muy tímido.
Ese
mismo día un amigo me presentó a su prima que estaba en esa escuela y
algunas de las amigas de su prima quienes por coincidencia estaban en el
salón con la chica que me dejó fascinado, platicamos un rato su prima y
yo, me pasó su Messenger que todavía se usaba jaja y al llegar a casa
la agregué.
Empezamos
a platicar y lo primero que se me vino a la mente fue preguntarle sobre
esa chica que me gustaba y ella me dijo que si le hablaba muy bien y yo
le dije que si me la podría presentar, ella dijo que sí y así fue. Al
siguiente día la prima de mi amigo la mandó a ella a mi salón, cuando vi
que llegó hasta la puerta y preguntó por mí me quedé paralizado. Ella
me vio y se fue, pero luego regresó al salón y me dijo así que tú me
quieres conocer, y yo sentía cómo mi corazón latía a más no poder.
Fui
con ella y claro típico todos mis compañeros echando carrilla. Nos
sentamos en una banca y nos pusimos a platicar o más bien ella era la
que platicaba, ya que no podía ni hablar por la emoción que sentía. Sólo
recuerdo que le pedí su Messenger para seguir en contacto y en cuanto
me lo dio sonó la chicharra. Pasaron los días y cada vez me gustaba más,
no podía evitarlo incluso un día recuerdo que ella no dejaba de pasar
por mi salón y cada vez que pasaba yo la miraba y me quedaba perdido. El
maestro se dio cuenta y ya me había advertido dos veces. Ese mismo día
dijo que ya no me distrajera y volví a caer, la vi a ella nuevamente y
el maestro se dio cuenta de que yo la miraba a ella y me dijo si no
sales y vas y platicas con ella te pongo falta y yo me sonrojé
completamente.
Me
salí del salón y fui con ella, volteé a ver a mi salón y todos incluso
el maestro estaban pegados viendo por las ventanas del salón ajajá.
Hablábamos casi todo el día, nos íbamos en el mismo transporte pero al
bajarnos nos quedábamos en una banquita esperando a que llegara el otro
transporte que tenía que tomar ella, casi siempre nos quedábamos hasta
las 9:30 P.M. platicando hasta que ella decía tengo que irme, ya es
tarde o me regañarán.
Yo
ya sentía que casi casi andaba con ella y sabía que yo le gustaba a
ella porque me lo dijo, hasta que un día me dijo ¿Cuál es tu nombre
completo y le dije que mi nombre era Antonio de la Rosa Mesa ella me
dijo me gusta el apellido Mesa le pregunté por qué y me dijo porque yo
también me apellido así, su nombre era María Cristina Mesa Hdz. Y ya
pues así quedó, eran como las 2 a.m. y se desconectó.
Al
día siguiente fui con ella y le dije que si quería ser mi novia, en
cambio ella no me dijo nada, le pregunté si todo andaba bien y me dijo
que ya no podíamos seguir así, sentí un nudo en la garganta y le dije
¿pero por qué? Ella me dijo que era mi tía y yo impactado dije por favor
eso no puede ser posible y se fue con sus amigas. Yo quedé
completamente confundido.
Ese
mismo día me salí antes de la escuela y fui a casa de mis abuelos, ya
estaba más tranquilo y le pregunté a mi abue que si su hermano tenía
hijas y me dijo que sí y le dije ¿te sabes sus nombres? Y ahí fue cuando
me dijo exactamente el nombre de María Cristina Mesa Hdz. En mi mente
dije no puede ser posible y me fui a casa. Le hablaba por teléfono y no
me contestaba ni siquiera se conectaba así que lo que hice fue mandarle
un mensaje diciéndole que la vería en cafetería para hablar con más
calma.
Al
siguiente día fui y ahí estaba, la saludé y ella a mí y nos pusimos a
decir de cómo era eso posible pero pues ya era más que obvio el que no
pudiéramos andar ella me dijo yo desanimado le seguía diciendo que me
gustaba mucho y ella llorando me decía que así lo dejáramos e incluso
hicimos un pacto de no hablarnos en lo que quedaba del semestre, que era
como un mes, y así fue, solo la veía de lejos y de vez en cuando la
saludaba y me iba. Los primeros días fueron un completo tormento, no
podía olvidarla pero después me puse a pensar y dije es cierto cómo voy a
andar con mi propia tía, eso sería una locura.
Hasta
la fecha nos hablamos bien aunque ya casi no la veo porque tomamos
diferentes caminos por las universidades y todo eso, pero cada vez que
recuerdo esa historia me da risa jaja, y es cierto que cuando dicen que
el amor te deja ciego ahí está un ejemplo: a pesar de que sabía toda la
verdad yo aún quería ser su novio.
