Mi historia comienza así: un día cuando aún era una niña me hablaron
de un joven, de su actitud, capacidad y no dudé en querer conocerlo.
Cuando
llegó el día me puse el vestido más bonito que tenía, cuando lo vi
sentí por primera vez algo tan lindo en mi pecho (me enamoré por vez
primera) pero cuando fui a estrecharle la mano para saludarlo el giró y
no me miró, mi corazón albergó rencor hacia él pero también amor.
En
dos oportunidades visitó mi casa pero por motivos lejanos a mí nunca
hablamos, solo lo vi durante un año todos los domingos en la iglesia ,
tuve que mudarme y salir de la cuidad por cinco años, muchas veces lo
recordé, anhelaba tener un beso suyo e incluso inventé a mis amigas que
había sido algo más.
Dos años después inicié una
relación en el colegio ya que yo era la única que jamás tuvo novio. Mi
relación jamás fue buena, entre peleas, insultos, pero me acostumbré a
él. Dos años de relación tuvieron que tener una pausa ya que regresaba a
la ciudad para mi último año de escuela. Nos comunicábamos por llamadas
de vez en cuando pero fue peor, se enredó con muchas y al finalizar el
año terminamos.
Me sentía sola, al mes murió un niño a
quien quería mucho, me deprimí bastante para después caer enferma de
gravedad, con esperanzas de un mes de vida. De milagro sobreviví , mi ex
se enteró y me pidió regresar, tenía sentimientos encontrados pero
también quería vengarme por lo que me hizo. Un día después de regresar
con él apareció el joven que había conocido hace cinco años, mi corazón
latió como aquella vez a pesar que no lo veía porque solo nos
comunicamos por chat, me arrepentí tanto de la decisión que había tomado
un día anterior porque sentía que algo podía pasar con ese chico…
En
una actividad de deporte lo vi después de mucho tiempo y confirmé que
estaba enamorada de él, nos comenzamos a tratar, le oculté que tenía
enamorado (además era a distancia) él también comenzó a enamorarse de
mí, aun seguía deseando un beso suyo así que le hice una apuesta falsa
en la cual perdí a propósito para que me diera el beso.
Tuvimos
muchas oportunidades pero él era tan respetuoso que no se atrevía y eso
hacía que lo deseara más, hasta que se atrevió a pedirme que sea su
novia. Fue cuando no le pude negar que estaba con otro, me sentí tan mal
porque a mi lado tenía al hombre que soñé por años y no podía decirle
sí, lo quería a él pero tenía miedo de dejar al otro, aunque había
desaparecido y no sabía nada de él, pero aun así me besó y fue lo más
lindo que pude experimentar, soñé tanto con ese momento durante años,
muchas veces besé pero jamás como esta…
Nos seguimos
tratando y pasamos a ser amigos y algo más, sentía que no podía vivir
sin él, me confesó que también se enamoró de mí a primera vista meses
atrás. Todo iba tan bien hasta que apareció el otro, decidí viajar a
verlo y comprobé que ya nada sentía por él y es más solo le interesaba
el dinero que le daba. Me llené de valor y terminé con él, no puedo
negar que me dolió que me tratara así, pero tenía la seguridad que sería
feliz.
Al regresar me encontré con mi amor, nos
prometimos no separarnos. Tres días después fuimos novios nos juramos
amor eterno y fue el momento más feliz de mi vida. Al tiempo me di
cuenta que mi ex me engañó y había embarazado a mi mejor amiga, pero la
verdad solo hizo que me doliera por ella, él ni me importó nunca más.
Ya
han pasado casi dos años de estar de novia del hombre más lindo de
mundo soy la mujer más feliz porque no puedo pedir más. Tengo todo lo
que soñé: amor, comprensión, lo tengo todo. Quiero ser su esposa, la
madre de sus hijos, cuidarlo y lo más bello es que él desea lo mismo.
Ahora hemos tomado la decisión de casarnos y espero ese día con muchas
ansias para vivir felices por siempre con mi verdadero amor.
